Google+ Badge

Google+ Followers

Infolinks In Text Ads

Gana una tarjeta regalo de 500 euros. Apúntate, es gratis, y si tu ganas, yo también gano. Sigue este enlace: http://www.premiofacil.es/alta.php?idr=52892442 !Vóta este sitio en Cincolinks.com

.

Enter your email address:

Delivered by FeedBurner

AUTOR DE TIEMPOS PASADOS

.

GOTICO

↑ Grab this Headline Animator

 Ruleta  Apuestas Deportivas  Juegos  Peliculas  Turismo Rural  Series Online Creative Commons License Esta obra es publicada bajo una licencia Creative Commons. Peliculas juegos gratis juegos
INFOGRAFIA ESTORES ALQUILER DE AUTOS EN LIMA HURONES POSICIONAMIENTO WEB ¡Gana Dinero con MePagan.com! Herbalife Amarres de amor Union de parejas Desarrollo de software a medida Bolas chinas Comprar en china Amarres de Amor Hosting Peru Noticias Anime Actualidad de cine Ver peliculas

Seguidores

--

jueves, 16 de septiembre de 2010

EL SEXO Y YO -- ISABEL ALLENDE


El sexo y yo


Isabel Allende







Mi vida sexual comenzó temprano, más o menos a los cinco años, cuando cursaba preescolar en las monjas, en Santiago de Chile. Supongo que hasta entonces había permanecido en el limbo de la inocencia, pero no tengo recuerdos de aquella prístina edad anterior al sexo. Mi primera experiencia consistió en tragarme casualmente una pequeña muñeca de plástico.
Te va a crecer adentro y la barriga se te pondrá redonda. Después te nacerá un bebé —me explicó mi mejor amiga, que acababa de tener un hermanito.
¡Un hijo! Era lo último que deseaba. Siguieron días terribles para mí, me dio fiebre, perdí el apetito, lloraba escondida detrás de las puertas, hasta que una monja me obligó a confesar la verdad.
Estoy embarazada —le dije hipando.
Me vi cogida de un brazo y llevada en vilo hasta la oficina de la Madre Superiora. Así comenzó mi horror por las muñecas y mi curiosidad por ese asunto misterioso cuyo solo nombre era impronunciable: sexo. Las niñas de mi generación no teníamos instinto sexual, eso lo inventaron después Master y Johnson. Sólo los varones padecían ese horrible mal que podía conducirlos de cabeza al infierno y que hacía de ellos unos faunos en potencia durante todas sus vidas. Cuando una hacía alguna pregunta, había dos tipos de respuesta, según la madre que nos tocara en suerte. La explicación tradicional era la cigüeña que venía de París y la moderna era sobre las flores y las abejas. Mi madre era moderna, pero la relación entre el polen y la muñeca de mi barriga me resultaba confusa. A los siete años me prepararon para la Primera Comunión. Antes de recibir la hostia había que confesar los pecados acumulados, sin olvidar ninguno. Me llevaron a la iglesia, me arrodillé detrás de una cortina de felpa negra y allí, en medio de oscuridad y nubes de incienso, oí una voz con acento de España.
¿Te has tocado el cuerpo con las manos?
Sí.
¿Lo haces a menudo, hija?
Todos los días...
¡Todos los días! Esa es una ofensa gravísima a los ojos de Dios, la pureza es la mayor virtud de una niña. ¡No debes hacerlo más!
Y si me toco con guantes, padre ¿también es pecado? —pregunté espantada, calculando que no sería fácil lavarme la cara, cepillarme los dientes o rascarme con guantes. Cuando mi madre preguntó por qué mascullaba, tuve que explicarle que estaba rezando mis doscientas Ave Marías de penitencia por el pecado de tocarme el cuerpo con las manos. Ella me endilgó otro sermón.
Nací al sur del mundo, durante la Segunda Guerra Mundial, en el seno de una familia burguesa, emancipada e intelectual en algunos aspectos, y casi paleolítica en otros. Me crié en el hogar de mis abuelos, una mansión estrafalaria donde deambulaban los fantasmas que invocaba mi abuela con una mesa de tres patas. Vivían en la casa dos tíos solteros, bastante locos, como casi todos los habitantes de esa casa. El tío Marcos andaba apenas cubierto por un taparrabos de fakir recitando los 999 nombres de Dios en sánscrito. El tío Pablo era un misántropo adorable, dedicado casi exclusivamente a la lectura. La casa estaba llena de libros, se amontonaban en las estanterías, debajo de las camas, crecían como una flora indomable en los rincones. Este tío me enseñó a leer temprano. Nadie censuraba o guiaba mis lecturas, así es como leí Rusia al desnudo, buscando respuestas a ciertas preguntas, pero sólo encontré información sobre la revolución bolchevique. Mucho más tarde descubrí al Marqués de Sade y Las Mil Una Noches, pero creo que eran textos demasiado avanzados para mi edad, los autores daban por sabidas cosas que yo ignoraba por completo. Con el sexo me ocurrió lo mismo que con las recetas de cocina: me faltaban conocimientos elementales. Recién casada quise preparar un platillo. El libro decía: tome una trucha de tres libras, límpiela, alíñela, etc. ¿Qué es una trucha? ¿Cuántas son tres libras? ¿Qué hago con las tripas, las escamas y esos ojos que me miran suplicantes? Igual me pasó con el sexo, algo sabía sobre sadomasoquismo y voluptuosas huríes del paraíso de Mahoma, pero el único hombre desnudo que había visto era mi tío el fakir, sentado en el patio contemplando la luna. Me sentí muy defraudada por ese pequeño y fláccido apéndice que cabía fácilmente en una lata de sardinas. ¿Tanto alboroto por eso? El Marqués y Scherazade exageraban.
A los once años yo vivía en Bolivia. Mi madre se había casado con un diplomático, hombre de ideas vanguardistas, que me puso en un colegio mixto. Tardé meses en acostumbrarme a estar con varones, vivía con las orejas rojas, me enamoraba todos los días de uno diferente y me daba vergüenza que me vieran entrar al baño. Mis compañeros eran unos mocosos desarrapados cuyas principales actividades eran el fútbol y las peleas del recreo, pero mis compañeras estaban en la edad de medirse el contorno del busto y anotar en una libreta los besos que recibían. Había algunas privilegiadas que podían escribir: Felipe, en el baño, con lengua. Yo fingía que esas cosas no me interesaban en lo más mínimo. Me vestía de hombre y me trepaba a los árboles para disimular que era casi enana y menos sexy que un pollo. En esa época las niñas temíamos quedar embarazadas si nos bañábamos en una piscina con muchachos y nos habían advertido que si nos dejábamos tocar por un hombre podía "suceder algo peor que la muerte", vaya una a saber qué diablos significaba eso.
En la clase de biología nos enseñaban las características anatómicas de cada sexo y el proceso de fabricación de los bebés, pero era muy difícil imaginárselo. Lo más obsceno que llegamos a ver en una ilustración era una madre amamantando a un recién nacido. De posturas en el coito no sabíamos nada y nunca nos mencionaron el placer, así es que el meollo del asunto nos resultaba incomprensible. ¿Por qué los adultos hacían esa cochinada? La erección era un secreto bien guardado por los muchachos, tal como la menstruación lo era por las niñas (usábamos unas toallas higiénicas que debíamos lavar a escondidas de nuestros hermanos y ocultar al fondo del closet). La literatura era evasiva al respecto y el cine francamente desalentador. En el supuesto de que una lograra burlar la vigilancia y entrar a ver una película para mayores de 18 años, no se aprendía mucho, porque cuando Jane Rusell caía de espaldas sobre un montón de heno y el galán se abalanzaba sobre ella con las narices dilatadas de pasión, la cámara se desviaba y nos mostraba el paisaje. ¡Cuántos malditos paisajes hemos visto en nuestras vidas! Las relaciones con los muchachos se limitaban a empujones, manotazos y recados de las amigas: dice Keenan que quiere darte un beso, dile que sí pero con los ojos cerrados, dice que ahora ya no tiene ganas, dile que es un estúpido, dice que más estúpida eres tú, y así nos pasábamos durante todo el año escolar. La máxima intimidad consistía en masticar por turnos el mismo chicle durante la clase de matemáticas. Una vez pude luchar cuerpo a cuerpo con el famoso Keenan, un norteamericano pecoso a quien todas las niñas amábamos en secreto. Me sacó sangre de narices, pero aún recuerdo ese episodio como uno de los más excitantes de mi vida. En otra ocasión me invitó a bailar en una fiesta. A La Paz no había llegado el impacto del rock an'roll que empezaba a sacudir al mundo, todavía nos arrullaban los discos de Nat King Cole, Doris Day y Bing Crosby (oh Dios, ¿era eso la prehistoria?) Se bailaba abrazados, en lo posible chic-to-chic, pero yo era tan diminuta que mi mejilla apenas alcanzaba la hebilla del cinturón de cualquier joven normal. Keenan me apretó un poco y yo sentí algo duro a la altura del bolsillo de su pantalón y de mis costillas. Le di unos golpecitos con las puntas de los dedos y le dije que se quitara las llaves, que me hacían daño. Salió corriendo y no regresó a la fiesta. Ahora que han pasado más de treinta años, la única explicación que se me ocurre para tan desusado comportamiento, es que tal vez no eran sus llaves, después de todo.
En 1956 mi familia se había trasladado al Líbano y yo había vuelto a un colegio de señoritas, esta vez una escuela inglesa cuáquera, donde el sexo simplemente no existía. Había sido suprimido del universo por la flema británica y el celo de los predicadores. Beirut era la perla del Medio Oriente. En esa ciudad se depositaban las fortunas de los jeques, había sucursales de las tiendas de los más famosos modistos y joyeros de Europa, los Cadillacs con ribetes de oro circulaban por las calles junto a camellos y muías. Muchas mujeres ya no usaban velo y algunas estudiantes se ponían pantalones, pero todavía existía esa firme línea fronteriza que durante siglos separó a los sexos. La sensualidad impregnaba el aire, flotaba como el olor a manteca de cordero, el calor del mediodía y el canto del muecín convocando a la oración desde el alminar. El deseo, la lujuria, lo prohibido. Las niñas no salían solas y los niños debían cuidarse, porque también podían ser molestados. Mi padrastro les entregó largos alfileres de sombrero a mis hermanos para que se defendieran de los pellizcos en la calle. En el recreo circulaban fotonovelas editadas en la India con traducción inglesa, una versión muy manoseada de El amante de Lady Chaterley y pocket-books sobre orgías de antiguos emperadores romanos. Mi padrastro tenía algunos libros eróticos que conseguía detrás del mostrador de las librerías y mantenía ocultos en su armario, pero yo le saqué un duplicado a la llave y así volví a leer Las Mil y Una Noches y lo comprendí un poco mejor. Poco a poco adquirí alguna cultura. El sexo se convirtió en una obsesión, no podía pensar en otra cosa, pero en Beirut no había ocasión de experimentar. Las niñas decentes no salían con muchachos. Tuve un amiguito, hijo de un mercader libanés, que me visitaba para tomar Coca-Cola en la terraza. Era tan rico que tenía una motoneta con chófer. Entre la vigilancia de mi madre y la de su chófer, nunca tuvimos ocasión de estar solos.
Yo era plana. Ahora no tiene ni la menor importancia, pero en los cincuenta eso era una tragedia, los pechos eran considerados la esencia de la feminidad, mientras más grandes, mejor. La moda se encargaba de resaltarlos: sweater ceñido, cinturón ancho de elástico y amplias faldas infladas con vuelos almidonados. Una mujer pechugona tenía el futuro asegurado. Los hombres sufrían un complejo mamario, derivado posiblemente de haber sido alimentados con biberón (por suerte ahora se ha vuelto a la lactancia materna). Los modelos eróticos eran Jane Mansfield, Gina Lollobrigida, Sofía Loren. ¿Qué podía hacer una chica sin senos? Ponerse rellenos. Los trajes de baño y los sostenes traían dos medias esferas de goma que a la menor presión se hundían sin que una se diera cuenta. Los senos se volvían súbitamente cóncavos, hasta que de pronto oíamos un ¡plop! ¡plop! y las gomas volvían a su posición inicial, desconcertando al enamorado que las tuviera en las manos y sumiéndonos a nosotras en atroz humillación.
En 1958 el Líbano estaba amenazado por la guerra civil. Después de la crisis del Canal de Suez se agudizaron las rivalidades entre los sectores musulmanes, inspirados en la política panarábiga de Gamal Abdel Nasser, y el gobierno cristiano. El presidente Camile Chamoun pidió ayuda a Eisenhower y en julio desembarcó la VI flota norteamericana. De los portaviones descendieron cientos de marines bien nutridos, entusiastas y ávidos de sexo. Los padres redoblaron la vigilancia de sus hijas, pero era imposible evitar que los jóvenes se encontraran. Nos escapábamos del colegio para ir a bailar con los yanquis. Experimenté la borrachera del rock an'roll, a pesar del escándalo que el nombre de Elvis Presley provocaba (¿dónde se ha visto que un hombre menee la pelvis de esa manera?). Por primera vez mi escaso tamaño resultaba ventajoso, porque con una sola mano los fornidos marines podían lanzarme por el aire, darme dos vueltas sobre sus cabezas y arrastrarme por el suelo al ritmo de la guitarra eléctrica. Entre dos volteretas recibí el primer beso de mi vida y su sabor a cerveza y salsa Ket-chup me duró más o menos un año y medio.
Los disturbios en el Líbano obligaron a mi padrastro a enviar a los niños de regreso a Chile. Otra vez viví en la casa de mi abuelo. A los quince años, cuando planeaba meterme a monja para disimular que me quedaría solterona, un joven me distinguió sobre el dibujo de la alfombra y me sonrió. Tal vez le divertía mi aspecto. Me colgué de su cintura y no lo solté hasta que finalmente, después de casi cinco años de suplicarle, aceptó casarse conmigo. La píldora anticonceptiva se había popularizado, pero todavía se hablaba de ella en susurros. Se suponía que el sexo era para los hombres y el romance para las mujeres, ellos debían seducirnos para que les diéramos "la prueba de amor" y nosotras debíamos resistirnos para llegar "puras" al matrimonio, aunque dudo que la mayoría lo lograra, en general éramos todas démie-vierges, pero igual nos casábamos de blanco, con largo velo y corona de azahares. No sé exactamente cómo tuve dos hijos.
Y entonces sucedió algo que todos esperábamos desde hacía varios años. La ola de liberación de los sesenta recorrió América Latina y llegó hasta ese rincón al final del continente donde yo vivía. Droga, sexo, pop, minifalda, bikini y los Beatles. Todas las mujeres imitábamos a Brigitte Bardot, despeinada, con los labios hinchados y una blusita miserable a punto de reventar bajo la presión del deseo, como una ninfómana dispuesta a violar a toda una compañía de bomberos. Después se acabaron los senos de las divas francesas o italianas, había que parecer un hermafrodita famélico, como la modelo inglesa Twiggy. Se hablaba de orgías, de intercambio de parejas, de pornografía. Los homosexuales salieron del closet y se pusieron de moda (sin embargo, yo cumplí 28 años sin saber cómo lo hacen los gay). Vino la euforia de la revolución cubana y pusimos afiches del Che en todas partes. Surgieron los movimientos feministas y tres o cuatro mujeres nos sacamos el sostén, lo ensartamos en un palo de escoba y desfilamos por la calle. Aparecieron los hippies y durante años nos vestimos con harapos y abalorios de la India. Marihuana. (Fumé tres veces, pero no logré habituarme, aspiraba seis pitos seguidos sin volar ni un poco, era un esfuerzo inútil). Paz y amor. Sobre todo amor libre. Lástima que para mí llegó un poco tarde, porque estaba definitivamente casada y la infidelidad aún era tabú en mi medio social, al menos para las mujeres. Mi primer reportaje en la revista Paula, donde trabajaba como periodista, fue un escándalo. Durante una cena en casa de un político renombrado, alguien me felicitó por un artículo de humor que había publicado y me preguntó si no pensaba escribir algo en serio. Respondí lo primero que me vino a la mente: sí, quiero entrevistar a una esposa infiel. Hubo un silencio helado a mi alrededor y luego la conversación derivó hacia el pedigree del perro. Pero a la hora del café la dueña de casa —una intelectual vestida con traje Chanel— me llevó aparte y me dijo que si le juraba guardar el secreto de su identidad, ella me lo contaría todo. Al día siguiente fui a su oficina con una grabadora. Esa señora era infiel porque disponía de tiempo libre después del almuerzo, porque el sexo es bueno para el ánimo y la salud, porque le gustaban los hombres. Es decir, por las mismas razones de tantos maridos infieles, posiblemente el suyo entre ellos. No estaba enamorada, no sufría dramas pasionales, mantenía una discreta garçoniere que compartía con dos amigas tan liberadas como ella. Mi conclusión, después de un simple cálculo matemático, fue que las mujeres son tan infieles como los hombres, porque si no ¿con quién lo hacen nuestros machos? Es altamente improbable que lo hagan sólo entre ellos o todos siempre con el mismo puñado de voluntarias. Nadie perdonó mi reportaje, como tal vez hubieran perdonado si la entrevistada tuviera un marido en silla de ruedas y un amante platónico. El placer sin culpa ni subterfugios resultaba inaceptable en una mujer. A pesar de los alardes de modernismo, en Chile no habíamos asimilado la famosa liberación. A la revista llegaron cientos de cartas insultándonos. Aterrada, la directora me ordenó escribir un artículo sobre "la mujer fiel". Todavía estoy buscando una.
Mis hijos tenían siete y cuatro años respectivamente cuando la editorial me encargó escribir unos manuales de educación sexual para niños y adolescentes. Sobre mi mesa de comedor se apilaron durante meses libros sobre el tema, revistas pornográficas de Dinamarca, fotografías, notas. Teoría, mucha teoría... Mientras yo escribía, mis niños hojeaban ese material sin dar muestras de asombro. Ellos posaron para las fotos de las portadas de unos libros cuyo contenido era básicamente flores y abejas, pero se vendían envueltos en bolsas plásticas selladas, con la mojigata recomendación de que fueran utilizados por padres y maestros.
Muchas mujeres de mi generación nos sentíamos desconcertadas. Leíamos el Informe Kinsey, el Kamasutra, y las estupideces que publicaban las revistas femeninas, como aquella donde yo misma trabajaba: ¿Es usted multiorgásmica? La zona erógena de las orejas, La cocina afrodisíaca, Escoja a su amante según el signo zodiacal, etc. pero en el fondo éramos tan moralistas como nuestras madres. Nos habían educado con patrones culturales que ya no servían, pero no éramos capaces de adoptar los nuevos. Los hombres todavía exigían que sus novias y sus hijas fueran vírgenes, temían a las mujeres emancipadas, las agredían, se burlaban. Creo que para la mayoría de nosotras fue una década de tremenda confusión, de deseos insatisfechos y de irrealizables sueños eróticos.
Las parejas entraron en crisis, casi todas mis amistades se separaron. En Chile no hay divorcio, lo cual facilita mucho las cosas, porque todo el mundo se separa y se junta sin obstáculos burocráticos. Yo tenía un buen matrimonio y si comparaba a mi marido con cualquier pretendiente hipotético, me quedaba con lo que ya tenía. En mi trabajo realizaba algunas de mis fantasías. Mientras en la casa actuaba como madre y esposa abnegada, en la revista escribía sobre temas escabrosos y en la televisión me pavoneaba vestida de corista, con plumas de avestruz en el trasero y una esmeralda de vidrio pegada en el ombligo.
En 1975 mi familia y yo abandonamos Chile porque no podíamos seguir viviendo bajo la dictadura de Pinochet. El apogeo de la revolución sexual nos sorprendió en Venezuela, un país cálido donde la sensualidad se expresa más libremente que en el Cono Sur. En las playas se ven hombres bigotudos con unos bikinis diseñados para resaltar lo que contienen. Las mujeres más hermosas del mundo (ganan todos los concursos internacionales de belleza) caminan por la calle buscando guerra, con los senos protuberantes como un mascarón de proa y las caderas bailando al son de una música secreta.
En la primera mitad de los 80 ya no se podía ver ninguna película, excepto las de Walt Disney, sin que aparecieran por los menos dos criaturas copulando. Hasta en los documentales del National Geographical society había orangutanes o amebas que lo hacían. Se acabó el paseo de cámara por el paisaje, ahora la lente se detenía en los detalles. Fui con mi madre a ver El imperio de los sentidos (su único comentario fue que los japoneses son un poco raros). En un viaje a Londres encontré en un porno-shop a mi anciana profesora de inglés comprando un artefacto de goma rosada. Mi padrastro prestaba sus famosos libros eróticos a los nietos, porque resultaban de una ingenuidad conmovedora comparados con el Playboy que los niños adquirían en los kioscos. Había que estudiar mucho para salir airosa de las preguntas de los hijos (mamá ¿qué es pedofilia?) y fingir naturalidad cuando las criaturas inflaban condones y los colgaban como globos en las fiestas de cumpleaños. Ordenando el closet de mi hijo adolescente encontré un libro forrado en papel marrón y con mi nariz de sabueso olí el contenido antes de abrirlo. No me equivoqué, era uno de esos modernos manuales que se cambian en el patio del colegio por fotos de futbolistas. Al ver a dos amantes frotarse mutuamente con budín de chocolate, me di cuenta de todo lo que me había perdido en la vida. ¡Tantos años cocinando y desconocía los múltiples usos del budín! ¿En qué habíamos estado mi marido y yo durante todo ese tiempo? Ni siquiera teníamos un espejo en el techo del dormitorio. Decidí que era hora de ponernos al día, pero después de algunas contorsiones muy peligrosas —como comprobamos más tarde en las radiografías de columna— amanecimos echándonos linimento en las articulaciones en vez de budín de chocolate en el punto G. A la hora del desayuno mi hijo Nicolás nos observó irónico.
Veo que limpiaste mi closet, mamá.
Aja —me sonrojé.
Al fondo está el primer tomo, vieja. Empiecen por el principio si no quieren partirse un hueso —recomendó con la boca llena de panquecas.
Cuando mi hija Paula terminó el colegio entró a estudiar Psicología, con ánimo de especializarse en sexualidad humana. Le advertí que vivíamos en América Latina, donde todavía impera el machismo y tal vez su vocación no sería bien comprendida, pero ella insistió. Para entonces Paula tenía un novio siciliano cuyos planes eran casarse y engendrar muchos hijos, una vez que ella aprendiera a cocinar pasta. Físicamente mi hija engaña a cualquiera, parece una virgen de Murillo, grácil, dulce, de pelo largo y ojos lánguidos. Nadie imaginaría que es experta en sexología. Cuando empezó a andar por todas partes con una maleta de juguetes pornográficos, el novio decidió que era tiempo de romper el compromiso y su argumento me pareció razonable: él no estaba dispuesto a soportar que su mujer trabajara midiéndoles los orgasmos a otros hombres. Mientras duraron los cursos de sexología, en casa vimos vídeos con toda clase de combinaciones: mujeres con burros, parapléjicos con sordomudas, tres chinas y un anciano, cinco homosexuales con una señora embarazada, etc. Venían a tomar el té transexuales, lesbianas, necrofílicos, onanistas, y mientras la virgen de Murillo ofrecía pastelitos, yo me enteraba de diversos métodos de masturbación y de cómo los cirujanos fabrican una vagina con un trozo de tripa y un pene con un tubo de plástico forrado en piel de la barriga.
La verdad es que yo llevo años preparándome para cuando nazcan mis nietos. Compré botas con tacones de estilete, látigos de siete puntas, muñecas infladas con orificios practicables y ungüentos afrodisíacos; aprendí de memoria las posiciones sagradas del erotismo hindú y entrené al perro para fornicaciones artísticas. Cuando creí que me había liberado definitivamente de las telarañas en las cuales me criaron y había entrado por fin a la era de libertinaje sin culpa, apareció el sida y toda la revolución sexual se fue al diablo. En menos de un año todo ha cambiado. Mi hijo Nicolás se cortó los mechones verdes que coronaban su cabeza, se quitó sus catorce alfileres de gancho de las orejas y decidió que es más sano vivir en pareja monógama. Paula abandonó la sexología porque dice que ya no es rentable y en cambio hará un máster en educación cognoscitiva. Está aprendiendo a cocinar pasta y tal vez vuelva con el novio siciliano, después de todo. Yo compré ositos de peluche para los futuros nietos, me comí el budín de chocolate y ahora cuido mis flores y mis abejas.

No hay comentarios:

Archivo del blog

_____________

¡Suscríbete!

Wikio Estadisticas de visitas Leer mi libro de visitas Firmar el libro de visitas Technorati Profile Add to Technorati Favorites

PARA PASAR UN BUEN RATO

Etiquetas

Philip K. Dick (144) SPECIAL (138) cuentos de zotique (18) 2ªparte (16) zothique (16) edgar allan poe (15) salvatore (14) relato (13) las guerras demoniacas (12) scifi (11) 1ªPat. (10) Terry Pratchett (10) Charles Dickens (8) cuentos (7) thomas harris (7) Fredric Brown (6) cuento (6) stars wars (6) terror (6) timothy (6) zahn (6) Anne Rice (5) MundoDisco (5) anibal lecter (5) ARTHUR C. CLARKE (4) CONFESIONES DE UN ARTISTA DE MIERDA (4) ESPECIAL (4) Hermann Hesse (4) Jonathan Swift (4) Jorge Luis Borges (4) LOS TRES MOSQUETEROS (4) anonimo (4) conan (4) gran hermano (4) jack london (4) lloyd alexander (4) paulo coelho (4) ray bradbury (4) 1984 (3) 2volumen (3) EL ALEPH (3) EL LADRON DE CUERPOS (3) Edgar Rice Burroughs (3) El Éxodo De Los Gnomos (3) FINAL (3) GIBRÁN KHALIL GIBRÁN (3) H. P. Lovecraft (3) Homero (3) Oscar Wilde (3) REINOS OLVIDADOS (3) Richard Awlinson (3) Robert E. Howard (3) Stephen King (3) apocaliptico (3) aventuras de arthur gordon pyn (3) barbacan (3) bruxas de portobello (3) chuck palahniuk (3) ciencia ficcion (3) clive barker (3) compendio de la historia (3) dragon rojo (3) el apostol del demonio (3) fantasia (3) george orwel (3) imagenes (3) la guarida del maligno (3) leyes de internet (3) lord dunsany (3) poul anderson (3) thiller (3) un mundo feliz (3) 06 (2) 1volumen (2) 1ªCap (2) 2 (2) 2001 una odisea espacial (2) 3 (2) 3volumen (2) 3ªparte (2) 4volumen (2) 5volumen (2) Anonymous (2) Anton Chejov (2) CUENTOS DE LA ALHAMBRA (2) Corto de Animación (2) Cuentos Maravillosos (2) David Eddings (2) Dragonlance (2) EL CASTILLO DE LOS CÁRPATOS (2) EL MUNDO DE JON (2) ENTRADAS (2) El jugador (2) El retrato de Dorian Gray (2) Eliphas Levi (2) Fistandantilus (2) Fitzgerald (2) Fábulas (2) Fëdor Dostoyevski (2) HORACIO QUIROGA (2) IMPOSTOR (2) JUAN SALVADOR GAVIOTA (2) José de Esponceda (2) Julio Verne (2) LA ISLA DEL TESORO (2) LA ODISEA (2) LOS VERSOS SATANICOS (2) Libro 2 de Leyendas Perdidas (2) Lord Byron (2) Lovecraft (2) MARQUES DE SADE (2) Mundo Disco (2) PODEMOS RECORDARLO TODO POR USTED (2) Pandora (2) Paul Auster (2) Robert L. Stevenson (2) Tantras (2) Terry Pratchet (2) Washington Irving (2) a vuestros cuerpos dispersos (2) aldous huzley (2) ambrose bierce (2) anthony bruno (2) august derleth (2) aventura (2) cap.3º (2) clarise (2) cronicas marcianas (2) dracula (2) dragones (2) el abat malefico (2) el angel y el apocalipsis (2) el club de la lucha (2) el despertar del demonio (2) el espiritu del dactilo (2) el hijo de elbrian (2) el silencio de los corderos (2) el silencio de los inocentes (2) el templo (2) guerras demoniacas (2) h.p. lovecraft (2) hannibal (2) hannibal lecter (2) heredero del imperio (2) historia (2) ii (2) indice (2) jaime a. flores chavez (2) markwart (2) novela (2) parte1ª (2) pecados capitales (2) philip jose farmer (2) poema (2) policiaco (2) republica internet (2) seven (2) vampiros (2)  jack london Las muertes concéntricas (1) "Canción del pirata" (1) (1932) (1) (1988) (1) 01 (1) 02 (1) 03 (1) 04 (1) 05 (1) 1 (1) 13 cuentos de fantasmas (1) 1554 (1) 20 reglas para el juego del poder (1) 2001 (1) (1) 3º y 4ºcaps. (1) 5 (1) (1) 6 (1) 666 (1) (1) (1) (1) 9º cap. (1) A Tessa (1) A mi amor (1) ABOMINABLE (1) ACEITE DE PERRO (1) ACTO DE NOVEDADES (1) ADIÓS VINCENT (1) AGUARDANDO AL AÑO PASADO (1) AIRE FRIO (1) ALAS ROTAS (1) ALCACER (1) ALFRED BESTER (1) ALGO PARA NOSOTROS TEMPONAUTAS (1) ALGUNAS CLASES DE VIDA (1) ALGUNAS PECULIARIDADES DE LOS OJOS (1) ANTES DEL EDEN (1) AQUÍ YACE EL WUB (1) ARAMIS (1) AUTOMACIÓN (1) AUTOR AUTOR (1) AVALON (1) AVENTURA EN EL CENTRO DE LA TIERRA (1) Agripa (1) Aguas Profundas (1) Alaide Floppa (1) Alejandro Dumas (1) Alekandr Nikoalevich Afanasiev (1) Algunos Poemas a Lesbia (1) Alta Magia (1) Ana María Shua (1) Angélica Gorodischer - EL GRAN SERAFÍN (1) Anónimo (1) Apariciones de un Ángel (1) Archivo (1) Arcipreste de Hita (1) Aventuras de Robinson Crusoe (1) BBaassss (1) BRUTALIDAD POLICIAL DE LA CLASE DOMINANTE (1) Barry Longyear (1) Benito Pérez Galdós (1) Beowulf (1) Berenice se corta el pelo (1) Bram Stoker (1) Bruce Sterling (1) Brujerías (1) BÉBASE ENTERO: CONTRA LA LOCURA DE MASAS (1) CADA CUAL SU BOTELLA (1) CADBURY EL CASTOR QUE FRACASÓ (1) CADENAS DE AIRE TELARAÑAS DE ÉTER (1) CAMILO JOSE CELA (1) CAMPAÑA PUBLICITARIA (1) CANTATA 140 (1) CARGO DE SUPLENTE MÁXIMO (1) CARTERO (1) CIENCIA-FICClON NORTEAMERICANA (1) COLONIA (1) CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA DE 1978 (1) COPLAS A LA MUERTE DE SU PADRE (1) COTO DE CAZA (1) CUENTO DE NAVIDAD (1) CUENTO DE POE (1) CYBERPUNK (1) Calila y Dimna (1) Camioneros (1) Canción del pirata (1) Cavadores (1) Charles Bukowski (1) Clark Ashton Smith (1) Constitución 1845 (1) Constitución de 1834 (1) Constitución de 1837 (1) Constitución de 1856 (1) Constitución de 1871 (1) Constitución de 1876 (1) Constitución de 1931 (1) Constitución de 1978 (1) Constitución española de 1812 (1) Crónicas de Belgarath (1) Cuatro Bestias en Una: El Hombre Cameleopardo (1) Cuentos De Invierno (1) Cuentos De Invierno 2 (1) Cuerpo de investigación (1) CÁNOVAS (1) CÁTULO (1) DEL TIEMPO Y LA TERCERA AVENIDA (1) DESAJUSTE (1) DESAYUNO EN EL CREPÚSCULO (1) DESPERTARES. (1) DETRÁS DE LA PUERTA (1) DIABLO (1) DIÁLOGO SOBRE LA PENA CAPITAL (1) DOCTOR BHUMBO SINGH (1) DON DINERO (1) Daniel Defoe (1) Dashiell Hammett (1) Denuncia (1) Dia De Suerte (1) Divina Comedia (1) Dolores Claiborne (1) Douglas Adams (1) Douglas Niles (1) EL ABONADO (1) EL AHORCADO (1) EL ARTEFACTO PRECIOSO (1) EL CARDENAL (1) EL CASO RAUTAVAARA (1) EL CAÑÓN (1) EL CLIENTE PERFECTO (1) EL CLUB DE LUCHA (1) EL CONSTRUCTOR (1) EL CORAZON DE LAS TINIEBLAS (1) EL CUENTO FINAL DE TODOS LOS CUENTOS (1) EL DIENTE DE BALLENA (1) EL DÍA QUE EL SR. COMPUTADORA SE CAYÓ DE SU ÁRBOL (1) EL FABRICANTE DE CAPUCHAS (1) EL FACTOR LETAL (1) EL FALLO (1) EL GRAN C (1) EL HALCÓN MALTÉS (1) EL HOBBIT (1) EL HOMBRE DORADO (1) EL HOMBRE VARIABLE (1) EL HÉROE ES ÚNICO (1) EL INFORME DE LA MINORÍA (1) EL LADO OSCURO DE LA TIERRA (1) EL LOCO (1) EL MARTILLO DE VULCANO (1) EL MUNDO CONTRA RELOJ (1) EL MUNDO QUE ELLA DESEABA (1) EL OJO DE LA SIBILA (1) EL PADRE-COSA (1) EL PLANETA IMPOSIBLE (1) EL PRINCIPE (1) EL REY DE LOS ELFOS (1) EL TIMO (1) EL TRITÓN MALASIO (1) EL VAGABUNDO (1) EL ÍDOLO OSCURO (1) EL ÚLTIMO EXPERTO (1) ELOGIO DE TU CUERPO (1) EN EL BOSQUE DE VILLEFERE Robert E. Howard (1) EN EL JARDÍN (1) EN LA TIERRA SOMBRÍA (1) EQUIPO DE AJUSTE (1) EQUIPO DE EXPLORACIÓN (1) ERLATHDRONION (1) ESCRITOS TEMPRANOS (1) ESPADAS CONTRA LA MAGIA (1) ESPADAS CONTRA LA MUERTE (1) ESPADAS ENTRE LA NIEBLA (1) ESPADAS Y DEMONIOS (1) ESPADAS Y MAGIA HELADA (1) ESTABILIDAD (1) EXPOSICIONES DE TIEMPO (1) EXTRAÑOS RECUERDOS DE MUERTE (1) Eco (1) El Anillo Mágico de Tolkien (1) El Anticristo (1) El Asesino (1) El Barón de Grogzwig (1) El Cartero Siempre Llama Dos Veces (1) El Color De La Magia (1) El Corsario (1) El Dragón (1) El Entierro (1) El Incidente del Tricentenario (1) El Invitado De Drácula (1) El Jardín del Miedo (1) El Mago de Oz (1) El Misterio De Marie Roget (1) El Paraíso Perdido (1) El País De Las Últimas Cosas (1) El Presidente del Jurado (1) El Relato Del Pariente Pobre (1) El Vendedor de Humo (1) El camaleón (1) El caso de Charles Dexter Ward (1) El coronel no tiene quien le escriba (1) El doble sacrificio (1) El guardián entre el centeno (1) El hundimiento de la Casa de Usher (1) El judío errante (1) El manuscrito de un loco (1) El misterio (1) El número 13 (1) El pez de oro (1) El príncipe feliz (1) El puente del troll (1) El que cierra el camino (1) Electrobardo (1) Erasmo de Rotterdam (1) Estatuto de Bayona (1) FLAUTISTAS EN EL BOSQUE (1) FLUYAN MIS LÁGRIMAS DIJO EL POLICÍA (1) FOSTER ESTÁS MUERTO... (1) Fantasmas de Navidad (1) Federico Nietzsche (1) Festividad (1) Floyd L. Wallace (1) Francisco de Quevedo y Villegas (1) Franz Kafka (1) Fritz Leiber (1) GESTARESCALA (1) Gabriel García Márquez (1) Genesis (1) Gesta de Mio Cid (1) HISTORIA DE DOS CIUDADES (1) HISTORIA EN DOS CIUDADES (1) HUMANO ES (1) Historias de fantasmas (1) INFORME SOBRE EL OPUS DEI (1) IRVINE WELSH (1) Inmigración (1) Isaac Asimov (1) Itaca (1) J.R.R. TOLKIEN (1) JAMES P. CROW (1) JUEGO DE GUERRA (1) Jack London -- La llamada de la selva (1) John Milton (1) Jorge Manrique (1) Joseph Conrad (1) Juan Ruiz (1) Juan Valera (1) LA ARAÑA ACUÁTICA (1) LA BARRERA DE CROMO (1) LA CALAVERA (1) LA CAPA (1) LA CRIPTA DE CRISTAL (1) LA ESPAÑA NEGRA (1) LA ESTRATAGEMA (1) LA FE DE NUESTROS PADRES (1) LA GUERRA CONTRA LOS FNULS (1) LA HERMANDAD DE LAS ESPADAS (1) LA HORMIGA ELÉCTRICA (1) LA INVASIÓN DIVINA (1) LA JUGADA (1) LA LAMPARA DE ALHAZRED (1) LA M NO RECONSTRUIDA (1) LA MAQUETA (1) LA MAQUINA PRESERVADORA (1) LA MENTE ALIEN (1) LA MIEL SILVESTRE (1) LA NAVE DE GANIMEDES (1) LA NAVE HUMANA (1) LA NIÑERA (1) LA PAGA (1) LA PAGA DEL DUPLICADOR (1) LA PENÚLTIMA VERDAD (1) LA PEQUEÑA CAJA NEGRA (1) LA PIMPINELA ESCALATA (1) LA PUERTA DE SALIDA LLEVA ADENTRO (1) LA RANA INFATIGABLE (1) LA REINA DE LA HECHICERÍA (1) LA SEGUNDA LEY (1) LA SEGUNDA VARIEDAD (1) LA TRANSMIGRACIÓN DE TIMOTHY ARCHER (1) LA VIDA EFÍMERA Y FELIZ DEL ZAPATO MARRÓN (1) LA VIEJECITA DE LAS GALLETAS (1) LABERINTO DE MUERTE (1) LAS ESPADAS DE LANKHMAR (1) LAS PARADOJAS DE LA ALTA CIENCIA (1) LAS PREPERSONAS (1) LEYENDA DE LA CALLE DE NIÑO PERDIDO (1) LO QUE DICEN LOS MUERTOS (1) LOS CANGREJOS CAMINAN SOBRE LA ISLA (1) LOS CAZADORES CÓSMICOS (1) LOS CLANES DE LA LUNA ALFANA (1) LOS DEFENSORES (1) LOS DÍAS DE PRECIOSA PAT (1) LOS INFINITOS (1) LOS MARCIANOS LLEGAN EN OLEADAS (1) LOS REPTADORES (1) LOTERÍA SOLAR (1) LSD (1) La Caza de Hackers (1) La Dama de las Camelias (1) La Habitación Cerrada (1) La Ilíada (1) La Luna Nueva (1) La Luz Fantástica (1) La Metamorfosis (1) La Nave (1) La Tortura de la Esperanza (1) La canción de Rolando (1) La catacumba (1) La familia de Pascual Duarte (1) La peste escarlata (1) La senda de la profecía (1) Las Campanas (1) Las Tablas Del Destino (1) Las cosas que me dices (1) Ley de Extranjería (1) Libro 1 (1) Libro 2 (1) Libro 3 (1) Libro de Buen Amor (1) Los Versos Satánicos (1) Los siete mensajeros (1) Lyman Frank Baum (1) MADERO (1) MAQUIAVELO (1) MECANISMO DE RECUPERACIÓN (1) MINORITY REPORT (1) MINORITY REPORT (1) MIO CID (1) MUERTE EN LA MONTAÑA (1) MUSICA (1) MUÑECOS CÓSMICOS (1) Mario Levrero (1) Marqués de Sade (1) Mary Higgins Clark (1) Marzo Negro (1) Mascarada (1) Miedo en la Scala (1) Montague Rhodes James (1) Mort (1) NO POR SU CUBIERTA (1) NOSOTROS LOS EXPLORADORES (1) NUESTROS AMIGOS DE FROLIK 8 (1) NUL-O (1) Nausícaa (1) Neuromante (1) Nombre (1) OBRAS ESCOGIDAS (1) OCTAVIO EL INVASOR (1) OH SER UN BLOBEL (1) OJO EN EL CIELO (1) ORFEO CON PIES DE ARCILLA (1) Odisea (1) Origen (1) Otros Relatos (1) PARTIDA DE REVANCHA (1) PESADILLA EN AMARILLO (1) PESADILLA EN BLANCO (1) PESADILLA EN ROJO (1) PESADILLA EN VERDE (1) PHILI K. DICK (1) PHILIP K. DICK . ¿QUE HAREMOS CON RAGLAND PARK? (1) PHILIP K.DICK (1) PIEDRA DE TOQUE (1) PIEZA DE COLECCIÓN (1) PLANETA DE PASO (1) PLANETAS MORALES (1) PODEMOS CONSTRUIRLE (1) PROBLEMAS CON LAS BURBUJAS (1) PROGENIE (1) PROYECTO: TIERRA (1) Patrick Süskind (1) Peter Shilston (1) Petición pública (1) Poema de amarte en silencio (1) Poemas Malditos (1) Poesía (1) QUISIERA LLEGAR PRONTO (1) R.L. Stevenson (1) RENZO (1) ROMANCERO ANONIMO (1) ROOG (1) Rechicero (1) Residuos (1) Richard Back (1) Richard Matheson (1) Ritos Iguales (1) Robert Bloch (1) Ruido atronador (1) SACRIFICIO (1) SAGRADA CONTROVERSIA (1) SERVICIO DE REPARACIONES (1) SERVIR AL AMO (1) SI NO EXISTIERA BENNY CEMOLI... (1) SNAKE (1) SOBRE LA DESOLADA TIERRA (1) SOBRE MANZANAS MARCHITAS (1) SOY LEYENDA (1) SPECIAL - (1) SU CITA SERÁ AYER (1) SUSPENSIÓN DEFECTUOSA (1) Saga Macross (1) Salman Rushdie (1) San Juan de la Cruz (1) Si me amaras (1) Siglo XIX (1) Significado (1) SÍNDROME DE RETIRADA (1) TAL COMO ESTÁ (1) TIENDA DE CHATARRA (1) TONY Y LOS ESCARABAJOS (1) Tarzán y los Hombres Leopardo (1) Teatro de Crueldad (1) Telémaco (1) The Reward (1) Thomas M. Disch (1) Trainspotting (1) Tu aroma (1) UBIK (1) UN ESCÁNDALO EN BOHEMIA (1) UN MUNDO DE TALENTOS (1) UN PARAÍSO EXTRAÑO (1) UN RECUERDO (1) UN REGALO PARA PAT (1) UNA INCURSIÓN EN LA SUPERFICIE (1) UNA ODISEA ESPACIAL (1) Una Historia Corta del MundoDisco (1) VETERANO DE GUERRA (1) VIDEO (1) VISITA A UN PLANETA EXTRAÑO (1) VIVA LA PEPA (1) Viajes de Gulliver (1) Villiers de L'Isle Adam (1) Volumen I de Avatar (1) Volumen II de Avatar (1) Volumen III de Avatar (1) WILLIAM BURROUGHS (1) William Gibson (1) Y GIRA LA RUEDA (1) YONQUI (1) a fox tale (1) agatha christie (1) aguas salobres (1) alan dean foster (1) alas nocturnas (1) alfonso linares (1) alien (1) allan (1) americano actual (1) amor oscuro (1) anabelle lee (1) anarko-underground (1) angeles (1) anon (1) antigua versión (1) apostasia (1) art (1) arthur conan doyle (1) asceta (1) asesinatos (1) avatar (1) aventuras (1) bajo el signo de alpha (1) berenice (1) biografia (1) bipolaridad (1) brujas.benito perez galdos (1) budismo (1) budista (1) cabeza de lobo (1) cap.2º (1) cap1º (1) cap2º (1) carnamaros (1) castas (1) castellana (1) chinos (1) ciberpunk (1) cimmeriano (1) citas (1) coaccion (1) coelho (1) como suena el viento (1) corto (1) cronicas de pridayn 2 (1) cronicas de pridayn 3 (1) cronicas de pridayn 4 (1) cronicas de prydayn 1 (1) cronicas de prydayn tr (1) cruvia (1) cuentos de un soñador (1) cuentos y fabulas (1) dactilo (1) dark (1) darren shan (1) definicion (1) demian (1) demonios (1) descontrol (1) dino buzzati (1) drogado (1) e.a.poe (1) edgar (1) el amo de los cangrejos (1) el barril del amontillado (1) el bucanero (1) el caldero magico (1) el castillo de llir (1) el cimerio (1) el corazon delator (1) el defensor (1) el demonio de la perversidad (1) el dios de los muertos (1) el enigma de las sociedades secretas (1) el escarabajo de oro (1) el fruto de la tumba (1) el gato negro (1) el gran rey (1) el idolo oscuro (1) el imperio de los nigromantes. (1) el invencible (1) el jardin de adompha (1) el jinete en el cielo (1) el libro de los tres (1) el octavo pasajero (1) el ojo de tandyla (1) el pie del diablo (1) el planeta de los simios (1) el pozo y el péndulo (1) el sexo y yo (1) el superviviente (1) el tejedor de la tumba (1) el ultimo jeroglifico (1) el unico juego entre los hombres (1) el verano del cohete (1) el viaje del rey euvoran (1) elabad negro de puthuum (1) etimologia (1) expulsion (1) fantasma (1) farmacias (1) fragmentos (1) francis bacon (1) frases (1) futuro mecanico (1) gengis khan (1) gnomos (1) goth (1) gothico (1) guerreras (1) guy de maupassant (1) hadas (1) harry potter y la piedra filosofal (1) historia ficcion (1) historietas (1) hombres (1) horror (1) horror onirico (1) i (1) iluminati (1) imperios galacticos (1) imperios galacticos III (1) imperios galaticos (1) inaguracion (1) indio americano (1) isabel allende (1) issac asimov (1) jack vance (1) jorge (1) justine (1) kabytes (1) la carta robada (1) la doctrina secreta (1) la isla de los torturadores (1) la loteria de babilonia (1) la magia de ulua (1) la mascara de la muerte roja (1) la montaña de los vampiros (1) la muerte de ilalotha (1) la nueva atlantida (1) la quimera del oro (1) la sombra (1) la ultima orden (1) las brujas de portobello (1) las tres leyes roboticas (1) lazarillo de tormes (1) libertad (1) libros sangrientos I (1) libros sangrientos II (1) libros sangrientos III (1) ligeia (1) lloid alexander (1) locura (1) los diez negritos (1) los infortunios de la virtud (1) los remedios de la abuela (1) los viejos (1) luis fernando verissimo (1) magia (1) mahatma gahdhi (1) mandragoras (1) mas vastos y mas lentos que los imperios (1) metadona (1) mi religion (1) miscelanea (1) misterio (1) mongoles (1) morthylla (1) movie (1) mujeres (1) new (1) nigromancia en naat (1) no future (1) normandos (1) nueva era (1) nueva republica III (1) nuevas (1) oscuro (1) padre chio (1) palabras (1) parte 3ª (1) parte2ª (1) paulo (1) personajes (1) peter gitlitz (1) pierre boulle (1) placa en recuerdo de la represalia fascista (1) poe (1) poemas Zen (1) poesías (1) politica (1) por una net libre (1) portugues (1) psicosis (1) realidad divergente (1) recopilacion (1) recopilación (1) relato ciencia ficcion (1) relatos (1) relatos de los mares del sur (1) relay (1) republica intrnet (1) ricardo corazon de leon (1) rituales con los angeles (1) robert silverberg (1) robin hood (1) rpg (1) sajones (1) segunda parte (1) sherwood (1) si las palabras hablaran (1) sociedad secreta (1) soma (1) somatico (1) subrealista (1) suicidas (1) taran el vagabundo (1) tramites (1) trasgus (1) trolls (1) u-boat (1) underground (1) ursula k.leguin (1) usher II (1) veronika decide morir (1) vida (1) vikingos (1) volumen VI (1) willian wilson (1) xeethra (1) ylla (1) yo robot (1) zodiacos (1) ¡CURA A MI HIJA MUTANTE! (1) ¿SUEÑAN LOS ANDROIDES CON OVEJAS ELÉCTRICAS? (1) ¿quo vadis? (1) ÁNGELES IGNORANTES (1) Álvares de Azevedo (1)

FEEDJIT Live Traffic Feed